¡Saludos, fervientes lectores!
Decíamos ayer (sé que no era precisamente ayer, pero hubo quien hizo famosa esta frase por usarla tras varios años de ausencia, así que se me permitirá a mí, espero, emplearla ahora que apenas han transcurrido unas semanas), y nos quedábamos en la parte más importante y práctica de la aplicación de las odds y pot odds, que sólo restaba deducir:
la RENTABILIDAD DEL CALL
¿Cuándo es rentable pagar en busca de nuestro proyecto?
Pues bien, resulta bastante sencillo responder a esa pregunta si observamos e intentamos entender lo que en realidad significan las odds y pot odds, tal y como las hemos calculado:
- Tener odds de "x:1" significa que "x" veces dejaremos de completar nuestro proyecto por cada una que sí lo completemos.
- Del mismo modo, tener pot odds de "y:1" significa que, cuando completemos, ganaremos un bote que será "y" veces el tamaño de nuestro call, mientras que, cuando no completemos, será precisamente ese tamaño del call lo que perdamos.
Explicado de un modo sencillo, tener pot odds de "y:1" con odds de "x:1" quiere decir, en realidad, que "1" vez ganaremos "y" por cada "x" veces que perdamos "1". Digamos que muchas veces perdemos poco para una única vez ganar mucho. De la relación entre el número de veces que perdamos con el tamaño de las posibles ganancias es de donde podremos deducir si el call es rentable o no:
Hacer call en busca de un proyecto es rentable cuando las pot odds son mayores que las odds.
Ni más ni menos: tras un número relativamente grande de manos, por cada vez que ganemos "y" veces el tamaño de nuestro call, perderemos "x" veces el tamaño de nuestro call. Si "y" es mayor que "x", por tanto, es rentable pagar.
¿Y cómo aplicamos esto durante el juego?
Bueno, es posible calcular los cocientes en la forma "x:1" e "y:1" mientras jugamos, es cierto, pero puede no ser el método más práctico y directo. Además, dificulta muchísimo la evaluación de:
las IMPLÍCITAS
Para conseguir todos los cálculos de un tirón, os dejo a continuación la lista con los pasos a seguir. Una vez entendido, en apenas una fracción de segundo os podéis hacer una idea más que aproximada sobre la rentabilidad de vuestra mano en una situación dada:
- Evaluar las outs que tenemos, acordándose de descontar las que no sean "limpias", según el rango de nuestro oponente.
- Ir a la tabla de odds y outs, y encontrar el valor de las odds correspondientes, según las outs que nos hemos contado.
- Multiplicar el tamaño del call que debemos hacer (este número suele estar escrito en la pantalla, en el mismo botón de call, por lo que sólo tenemos que leerlo) por nuestras odds.
- Comparar el resultado de la anterior operación con el tamaño del bote antes de nuestro call (de nuevo, suele estar escrito en la pantalla, en algún lugar de la mesa, bien visible, el bote total acumulado en cada momento de la mano) y, en función del resultado:
- Si el bote es mayor que el resultado de multiplicar nuestras odds por el tamaño del call, es rentable pagar.
- Si el bote es menor que el resultado de multiplicar nuestras odds por el tamaño del call, aún no está todo perdido: la diferencia entre ambas cantidades es lo que deberemos sacarle al rival EN PROMEDIO (esto es, precisamente, a lo que llamamos "implícitas": el dinero que el rival estaría dispuesto a dejarse contra nuestra mano), mediante apuestas en las sucesivas calles cuando completemos nuestro proyecto, para rentabilizar el call que hicimos en la calle anterior.
La evaluación de las implícitas, por todo el mundo es sabido, no es algo trivial. Dependerá del estilo de nuestro oponente (cuanto más agresivo sea a la hora de farolear, o en el caso de enfrentarnos a rivales que foldean muy poco y siempre pagan, más implícitas tendremos), de su rango (cuanto más fuerte sea su rango, más dinero estará dispuesto a invertir y, por ende, más implícitas tendremos), del stack que le quede por detrás, etc., etc.
Aquí os dejo enlace a unos ejemplos muy simples de aplicación directa de todo lo anterior, por si sirven para terminar de entenderlo:
Queda ya a discreción de cada uno, basándose, seguramente, en la propia experiencia adquirida en las mesas, decidir qué situaciones son más favorables para contar con altas implícitas y qué situaciones lo son menos. Esto es de vital importancia, pues muchas veces sobreestimar las implícitas puede llevarnos a hacer malos calls que no seremos capaces de rentabilizar o viceversa, subestimar las implícitas puede llevarnos a foldear manos a las que podríamos sacarle mucho valor cuando completemos. Conviene, eso sí, casi siempre tirar hacia el lado conservador y, ante la duda, no inflar nuestras implícitas en exceso. ¡Es demasiado fácil caer en la tentación del "seguro que si completo mi proyecto el rival me sigue pagando" y acabar perdiendo mucho dinero por ello!
¡Y eso es todo, amigos!
¿Todo? Bueno, ¡todo no! Aún quedan muchos conceptos que analizar, métodos alternativos para el cálculo de la rentabilidad del call, la discusión sobre la rentabilidad de jugar nuestros proyectos de forma agresiva (apostando nosotros de cara o resubiendo a la apuesta de nuestro oponente), en vez de jugarlos pasivamente (limitándonos a hacer call si nos apuestan) como hasta ahora hemos considerado... Como veis, ¡un sinfín de cosas de las que, poco a poco, iremos hablando!
¡Prometo seguir, en la medida en la que mi disponibilidad me lo permita, con esta serie de matemáticas del poker en el futuro! Con paciencia, intentaré conseguir una guía básica con los conceptos más importantes que se esconden tras este juego de cartas. De momento, espero que ésta, la primera parte con el método más básico y rudimentario de análisis de probabilidades y rentabilidad, os haya parecido interesante. Cualquier pregunta o duda que tengáis, ¡usad los comentarios!
;-)
¡Suerte a todos y nos vemos por las mesas!
Un saludo.
"Peque85"






